Inspiraciones prácticas de Yoga Sivananda
El Prana es la vida de los seres, el principio
universal de la energía, la fuerza vital. Lo
impregna todo. El Prana es lo que brilla en
tus ojos. Por medio de su fuerza el oído oye,
los ojos ven, la piel siente, la lengua saborea, la nariz
huele y el cerebro y el intelecto realizan sus funciones.
La melodía de la música, la fuerza de la palabra, el
encanto de la persona amada... todo ello se debe al
Prana. El Prana se desgasta pensando, deseando,
actuando, moviéndose, hablando, escribiendo.
El Prana es suministrado por medio del alimento,
del agua, del aire, de la energía solar. El suministro
de Prana se lleva a cabo a través del sistema nervioso.
Absorbemos Prana al respirar. Su exceso se almacena
en el cerebro y en los centros nerviosos. Cuando la
energía sexual se sublima o transforma, suministra
Prana en abundancia al organismo, que es almacenado
en el cerebro en forma de energía espiritual.
El yogui, mediante la respiración, las asanas, la
relajación, el esmero en la alimentación, el pensamiento
positivo y la meditación almacena una cantidad
inmensa de Prana, e irradia fortaleza y vitalidad a su
alrededor con el Prana que ha almacenado
LA NATURALEZA DEL PRANA
Tras la envoltura física o anamaya kosha que está
hecha con la esencia del alimento, se halla la envoltura
vital denominada pranamaya kosha, que está formada
por el Prana. El Prana es el eslabón de unión entre
el cuerpo astral y el cuerpo físico. Cuando el Prana,
que tiene la forma de un delgado hilo, se corta, el
cuerpo astral se separa del cuerpo físico y se produce
la muerte. El Prana que estaba actuando en el cuerpo
físico se traslada entonces al cuerpo astral. El objeto
del Pranayama es controlar el Prana. El Pranayama
empieza con la regulación de la respiración para
obtener control sobre las corrientes o fuerzas vitales
internas.
EJERCICIOS DE PRANAYAMA
Siéntate en una postura meditativa que te sea cómoda,
en tu habitación de meditar, o en su defecto en un
espacio tranquilo. Cierra la fosa nasal derecha con el
pulgar derecho. Inspira muy lentamente por la fosa
nasal izquierda durante tres tiempos. Cierra entonces
la fosa nasal izquierda con los dedos meñique y anular
de la mano derecha. Retén la respiración durante
doce tiempos, cómodamente. Luego, espira muy
lentamente a través de la fosa nasal derecha durante
seis tiempos, después de retirar el pulgar. Hasta aquí,
ha transcurrido la mitad del proceso. Inspira entonces
a través de la fosa nasal derecha contando tres. Retén
la respiración, como antes, contando doce y espira muy
lentamente por la fosa izquierda hasta seis tiempos.
Estas seis fases constituyen una vuelta de anuloma
viloma, la respiración alterna, uno de los ejercicios mas
equilibradores de nuestro Prana. Mantén la relación 1:4:
2 empezando por tres tiempos para la inhalación, doce
para la retención y seis para la exhalación. Empieza
con seis vueltas por la mañana y seis por la tarde e
incrementa el tiempo de la práctica gradualmente.
Observa cómo una actitud mental cercana
a cualidades positivas, como la compasión, la
misericordia, el amor, el perdón, la paz, la alegría, etc.,
hace que estos penetren en tu organismo junto con el
aire. Y todas las cualidades negativas, como el odio,
la queja constante, la ira, la avaricia, son expulsadas
junto con el aire espirado. Repite el mantra Om o tu
mantra personal mentalmente durante la inhalación, la
retención y la exhalación, coordinando estas tres fases
con tal precisión que no sientas sofoco o incomodidad
en ninguna de ellas.
No debes prolongar innecesariamente el periodo de
la exhalación. Si prolongas la duración de la retención,
la siguiente exhalación será atropellada y romperás
el ritmo natural. La experiencia y la práctica te darán
seguridad.
LA INFLUENCIA DE NUESTRO PRANA
EN LOS QUE NOS RODEAN
El Prana está relacionado con la mente; a través de ésta
con la voluntad; a través de la voluntad, con el alma
individual; y a través de ésta, con el Alma Suprema.
Si sabes cómo controlar las pequeñas olas de Prana
que actúan a través de la mente, conocerás entonces el
secreto de cómo controlar el Prana universal. El yogui
puede controlar también las corrientes nerviosas, las
fuerzas vitales o las vibraciones del pensamiento. (Ver
el decálogo de la sección Yoga Vivo sobre Pensamiento del
núm. 11 de Yoga Journal). Quienes practican Pranayama
pueden expandir y entregar su Prana para mejorar la
salud y la vida de las personas que le rodean. Conéctate
con el Prana cósmico, e imagina que la energía fluye
a través de tus manos hacia otra persona. Enseguida
sentirá calor, alivio y fortaleza. Puedes también
recargarte de Prana en un mínimo de tiempo por medio
de la práctica de la retención de la respiración..
Nunca pienses que vas a agotar tu Prana al
distribuirlo a los demás. Cuanto más des, más fluirá
hacía ti desde la fuente cósmica. Esta es la ley de la
naturaleza. Se generoso en la entrega de la energía a los
que te rodean.
BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA
El Pranayama proporciona un buen ejercicio a los
diversos órganos internos, evita muchas enfermedades,
mejora la salud, favorece la digestión y vigoriza el
sistema nervioso. Un practicante de Pranayama tiene
un cuerpo ligero y libre de enfermedades, con una
complexión bella, una voz dulce y melódica, y un olor
corporal agradable. Tiene buen apetito, alegría, gran
fortaleza, coraje, entusiasmo, un elevado nivel de salud,
vigor y vitalidad y una buena concentración mental.
1.- Siéntate en una postura en la que puedas permanecer inmóvil
durante el tiempo de tu práctica.
2.- Utiliza una habitación seca, templada y bien ventilada o practica
en la naturaleza.
3.- Mantén una postura relajada, evita la fatiga.
4.- Espira lenta y profundamente, luego inspira y retén la
respiración. Exhala muy despacio a continuación. Conseguirás tener
una mente firme y tranquila.
5.- No te excedas en las retenciones de la respiración en los
primeros meses.
6.-Toma alimentos frescos, nutritivos y fáciles de digerir, agua pura
de manantial, respira con conciencia aire limpio y toma el sol con
prudencia para incrementar tu Prana.
7.- Evita comer de forma abundante y no te bañes inmediatamente
después de los ejercicios.
8.- Puedes almacenar una cantidad inmensa de Prana por medio
de la práctica del Pranayama, aumentando así tu vitalidad.
9.- Ejercitándote en el control de la respiración densa puedes
controlar el Prana sutil interno.
10.- Controlando las pequeñas olas de Prana que actúan a través
de la mente, conocerás el secreto de cómo controlar el Prana
universal.
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