Inspiraciones prácticas de Yoga Sivananda
En cierta ocasión, un
estudiante de yoga se
aproximó a su gurú y
le preguntó dónde se
hallaba lo Eterno, lo Supremo,
lo Infinito. El maestro no le
respondió, por lo que el discípulo
continuó preguntándole una y otra
vez sin que aquel despegase los
labios. Guardó perfecto silencio.
Al fin, le dijo el maestro: “Te lo
he estado diciendo una y otra
vez, pero no me entendiste. ¿Qué
puedo hacer?”. Lo Eterno, lo
Supremo, lo Infinito no puede ser
explicado, pero puedes conocerlo a
través del silencio profundo.
La paz es silencio. El silencio es la
lengua del corazón. El silencio es la
lengua del sabio.
El silencio es el sustrato del
cuerpo, de la mente, del prana y
de los sentidos. Es la clave de este
universo sensorial. La paz que
sobrepasa todo entendimiento. La
meta de tu vida. Detrás de todos
los ruidos y sonidos se halla el
silencio, que es tu alma interna y tu
experiencia intuitiva.
Cuando el corazón se siente
pleno, cuando experimentas una
gran alegría, hay silencio. ¿Quién
puede describir la gloria de este
silencio?
No existe ningún bálsamo
curativo mejor que el silencio para
quienes se sienten heridos en su
corazón por fracasos, decepciones
y pérdidas. No existe ningún
sedante mejor que el silencio para
quienes padecen de nervios debido
al alboroto de la vida.
En el sueño profundo te pones
en contacto directo con este
silencio maravilloso, pero aún sigue
ahí el velo de avidya, la ignorancia
primaria. La calma que disfrutas
durante el sueño proporciona
la clave para la existencia de ese
océano de silencio que es brahman.
EL SILENCIO FÍSICO Y EL
SILENCIO DE LA MENTE
En el lenguaje común, sentarse
callado sin hablar con nadie es
silencio. Pero éste es sólo un
silencio físico, y lo que realmente
se requiere es el silencio de la
mente bulliciosa. Puedes observar
voto de silencio, pero tu mente
seguirá formando imágenes.
Te asaltará la imaginación. La
mente subconsciente, chitta,
manifestará sus recuerdos. La
imaginación, la razón, la reflexión
y otras funciones diversas de la
mente seguirán produciéndose sin
cesar. El intelecto debe dejar de
funcionar para conseguir una paz
o un silencio verdaderos. Deben
desvanecerse por completo todas
las olas mentales. Solamente
entonces podrás disfrutar de un
silencio verdadero y duradero.
MAUNA O EL VOTO
DE SILENCIO
Mauna significa hacer voto de
silencio. Hay diversos tipos de
mauna. El control del habla se
llama vag mauna. El cese absoluto
de las acciones físicas se llama
kashtha mauna, y en él no puedes
mover siquiera tu cabeza, ni hacer
ningún signo, ni escribir en un
papel. Pero en ambos tipos de
mauna las modificaciones mentales
no se destruyen. El mauna de la
mente es muy superior al del habla.
La visión equitativa y la quietud
de la mente, entendiendo el
carácter ilusorio de este mundo, se
llama sushupti mauna.
EL ÓRGANO DEL HABLA
El órgano del habla, vag indriya,
distrae la mente. Las personas
habladoras no pueden tener paz
mental. La charla constante es un
mal hábito que distrae la mente,
dirigiéndola siempre hacia el
exterior.
DECALOGO PARA LA PRACTICA DEL SILENCIO
El habla puede ser un elemento
muy dañino e inquietante en
nuestra vida. Debe ser, por ello,
controlado firme y gradualmente.
Observa silencio. Eso te ayudará.
Cuando se permanece en
silencio mental, los ojos y los
oídos –órganos sensoriales que
tienden a favorecer la dispersión
mental– pueden controlarse
también fácilmente. Una vez
hayas controlado el habla, habrás
controlado la mitad de tu mente.
BENEFICIOS DE MAUNA
Sin que la belleza de la palabra
pueda ser minusvalorada, sabemos
que la energía se malgasta por
medio de las charlas ociosas.
Mauna, sin embargo, conserva la
energía, por lo que puedes llevar a
cabo más y mejor trabajo mental y
físico. La práctica de la meditación
te será más fácil, pues el silencio
tiene una influencia sedante
maravillosa sobre el cerebro y los
nervios. Mauna desarrolla la fuerza
de la voluntad, atempera la fuerza
del pensamiento, impide el impulso
de la palabra, proporciona paz
mental y desarrolla la paciencia.
Es una gran ayuda para controlar
la ira y las emociones, por lo que la
irritabilidad desaparece y te llenas
de serenidad, calma, fortaleza,
sabiduría, paz, quietud, alegría y
dicha. En el silencio hay libertad,
perfección e independencia.
CÓMO OBSERVAR MAUNA
Al principio, cuando observes
mauna encontrarás alguna
dificultad, pues se producirá un
severo ataque de pensamientos,
vrittis. Surgirán todo tipo de
pensamientos, forzándote a
romper tu silencio. Haz que tu
mente esté plenamente ocupada.
De este modo, el deseo de hablar y
de buscar compañía se desvanecerá
y conseguirás paz.
La práctica de mauna debe
ser gradual. Quienes tienen ya
el hábito de observar mauna
diariamente durante dos o tres
horas, o durante las 24 en un día
festivo, serán capaces de observarlo
durante una semana o 15 días.
Pero si intentas volverte una
persona de palabras moderadas
y evitas los discursos largos, los
debates y las discusiones vanas,
esto, en sí, es mauna.
Vigila cada palabra. Esta es la
disciplina más grande. Las palabras
son fuerzas tremendas: utilízalas
cuidadosamente. Controla tus
palabras. No dejes la lengua
descontrolada. Controla las
palabras antes de que salgan de
tus labios. Habla poco. Aprende a
quedarte en silencio.
Penetra en lo más profundo de
tu corazón y disfrutarás del vasto
silencio. Penetra en el silencio.
Conoce el silencio. Vuélvete el
silencio mismo.
1.- Practica el silencio gradualmente.
2.- Busca un lugar solitario.
3.- No abandones tu lugar de
silencio con frecuencia.
4.- Reduce tus necesidades al
mínimo, organizando previamente
tus comidas. Si tu práctica se
prolonga, atiende personalmente la
limpieza de tu lugar de silencio.
5.- Observa el silencio por lo menos
durante una hora diaria si eres una
persona muy ocupada. Un día de la
semana incrementa el número de
horas de silencio.
6.- No afirmes nunca internamente
“No voy a hablar”. Mantente
tranquilo.
7.- No permitas que te molesten
durante tu silencio.
8.- Utiliza el silencio para la
repetición de tu mantra y para la
meditación, sublimando la energía
del habla.
9.- No leas durante la práctica del
silencio.
10.- Observa silencio cuando estés
enfermo; te proporcionará una gran
paz mental y una pronta curación.
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